©2018 BY JAUME CULLELL

CINCO HÁBITOS

Yo antes era incapaz de organizarme bien. Me levantaba cada mañana haciendo malabarismos con todas las cosas que tenía que hacer (trabajo, casa, familia, amigos…). Mi gestión de las tareas era un verdadero desastre. Y al final llegó un momento en el que era incapaz de hacerme cargo de todo lo que tenía encima, y todo se me acababa desmoronando. Por las mañanas me agobiaba tan solo la idea de pensar en todas las cosas que tenía que hacer, y terminaba procrastinando y dejando todo a medias. Eso comenzó a afectar seriamente a mi rendimiento profesional, y comencé a perder clientes. Como puedes suponer eso afecto a mi economía y por supuesto a mi estado de ánimo.



SKULL STUDY, Digital Painting, 2012

Afortunadamente descubrí una serie de hábitos que lo cambiaron todo. Hoy quiero compartir contigo esos hábitos que he introducido en mi día a día, y que me han convertido en alguien mucho más productivo, tranquilo y organizado.

1- LEVANTARSE PRONTO Y A LA PRIMERA


Sé que es difícil, pero de todos los hábitos de los que te voy a hablar este es uno de los más importantes y que de forma más inmediata pueden suponer un cambio en tu día a día y en tu productividad. Mira, antes yo era de los que daban una y otra vez al botón de posponer alarma, y dejaba sonar el despertador durante horas. Una vez despierto lo primero que hacía era echar mano del móvil y me tiraba un buen rato en la cama mirando el e-mail, las redes sociales…, y hasta que no lograba reunir las fuerzas necesarias (lo cual me solía resultar muy difícil), no ponía un pie en el suelo. ¡Cuanto tiempo desaprovechado! El primer cambio que hice fue levantarme en cuanto sonaba la alarma, olvidándome totalmente del botón de posponer alarma. Hay días en que cuesta más, y días en que cuesta menos, pero hay que buscar la manera. A mí me ayudó mucho el método de Mel Robbins de contar hacia atrás desde 5. Puede que necesites ponerte el despertador fuera de la habitación, en algún lugar que te requiera levantarte para apagarlo. Busca la manera. Una vez hayas logrado dominar el habito de levantarte a la primera, viene el auténtico reto: levántate antes. No hace falta que sea una hora antes (aunque eso es fantástico, te lo digo de primera mano), puede ser tan sólo un cuarto de hora. Pero ese tiempo, va a ser para ti. Un tiempo mágico que puedes dedicarte a ti en exclusiva. Nada de trabajo, nada de mirar el móvil, nada de obligaciones. Durante ese tiempo puedes dibujar lo que tu quieras, escribir, leer, hacer ejercicio… Es tu momento. Un tiempo sin distracciones. Cuando los demás todavía duermen. En mi caso, conviviendo con tres hijas y mi mujer, poder disfrutar de ese rato sin distracciones, sin ruidos, es fundamental. Por supuesto, esto va a requerir que cambies también tus hábitos a la hora de ir a dormir, puesto que necesitarás ir antes de la cama.

2- ORGANÍZATE EL DÍA LA NOCHE ANTES


Reserva un rato, a ultima hora del día para hacer una lista de todas aquellas cosas importantes que has de hacer el día siguiente, ya sean obligaciones de trabajo o cuestiones personales. De esta manera podrás dejar de pensar en las cosas que has de hacer y te resultará más fácil dormir. Organízate tus prioridades, y atácalas luego por la mañana.

3- DESCONECTA

Una hora antes de ir a dormir, deja de mirar el móvil. Esto no es solamente por la distracción que supone, sino que hay estudios que señalan que el brillo de la pantalla una hora antes de dormir provoca alteraciones en el sueño. Si puedes, déjalo fuera de tu habitación para evitar la tentación de cogerlo. Usa un despertador y no la alarma del móvil. Evita a toda costa despertarte y echar mano al móvil tan solo al abrir los ojos. Yo no miro el móvil hasta, aproximadamente, una hora después de haberme levantado. Como te he dicho antes, esa hora mágica al levantarte ha de ser tuya, y has de evitar cualquier tipo de distracción… y qué mayor distracción hay que comenzar a arrastrar la pantalla hacia abajo para ver las últimas actualizaciones de tus amigos, o a leer los últimos e-mails que te han llegado (probablemente con cuestiones de trabajo que sólo logren alterarte más)


4- UNA COSA CADA VEZ

Deja de querer llegar a todo, porque no vas a llegar a nada. Márcate objetivos pequeños y focaliza en uno de ellos cada vez. Y cuando lo alcances, pasa al siguiente objetivo. Querer abarcar demasiadas cosas de golpe solo va a conseguir que dejes las cosas a medias. Al dejar las cosas a medias vas a tener la sensación de ser incapaz de terminar nada, y eso, a la larga, va afectar en tu productividad, tu autoestima y la seguridad en ti mismo.

5- AGRADECE

Antes de ir a dormir, escribe 3 razones por las que te sientes agradecido. Puede ser que te sientas agradecido por la gente que te rodea, por alguna situación que hayas vivido hoy, por alguna circunstancia en tu vida. Esa sensación de gratitud, si la trabajas cada día, te va a ir llenando y te va a ayudar. Sé que posiblemente te sientas reticente a hacerlo, yo mismo me sentía así. Pero te aseguro que ese hábito, me ha cambiado. Pruébalo, verás cómo funciona. Si quieres que te ayude a mejorar tu productividad y organizarte mejor para alcanzar tus objetivos, no dudes en contactar conmigo.



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